Autopistas del Café, Colombia.

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En 2016, Grupo Argos logró la consolidación del negocio de concesiones como su tercer pilar de infraestructura. Tras la adquisición de un porcentaje adicional de Odinsa en una nueva Oferta Pública de Adquisición y la compra del 30% de Opain S. A., la compañía se posicionó como uno de los holdings de infraestructura más importantes de la región.

Grupo Argos cerró el año con una participación accionaria del 98,6% en Odinsa, luego de adquirir un 43,8% adicional al 54,8% con el que culminó el 2015. El valor de la transacción ascendió a 816 mil millones de pesos, de los cuales, un 83%, es decir, 677 mil millones, fue pagado con acciones preferenciales de Grupo Argos. Esto refleja la confianza de los anteriores accionistas de Odinsa en nuestra organización, lo que les permitirá mantener exposición a la infraestructura, además de un atractivo portafolio de otros negocios y geografías con potencial de crecimiento.

Igualmente, destacamos la adquisición, por valor de 480 mil millones de pesos, del 30% de Opain, concesionario de los terminales de carga y pasajeros del Aeropuerto Internacional El Dorado, el tercero más importante de América Latina, lo que permitió acceder al control sobre el 65% de dicha compañía (considerando que Odinsa ya era titular de un 35%).
Con estos movimientos, Grupo Argos consolida un portafolio estratégico con cerca de 45 billones de pesos en activos bajo administración, enfocado en cemento, energía, concesiones viales, portuarias y aeroportuarias, desarrollo urbano y renta inmobiliaria, lo que sumado a las inversiones de portafolio en los sectores financiero y alimenticio ofrece complementariedad y una diversificación en términos de geografías y monedas.

En lo que respecta a nuestras inversiones estratégicas, señalamos que el negocio de cemento perfeccionó la compra de la planta cementera en Martinsburg, West Virginia, y ocho terminales logísticas, con lo cual aumentó en 29% su capacidad instalada en los Estados Unidos, llegando a 9,9 millones de toneladas, donde hoy genera cerca del 50% de sus ingresos. Esta adquisición amplía la presencia de la compañía de nueve a 13 estados, sumando importantes capacidades operativas, tecnológicas y logísticas, posicionándose de manera privilegiada para capturar las expectativas de incremento en el gasto en infraestructura que se estima será cercano a un 1 trillón de dólares en el próximo quinquenio. Para esta operación se invirtieron 660 millones de dólares, financiados con un crédito puente que está siendo pagado, en su mayoría, con recursos provenientes de un plan de desinversión de activos no estratégicos que viene ejecutándose desde 2016. A enero de 2017 ese plan había alcanzado ya los 296 millones de dólares.

En el negocio de energía se retomaron nuevamente los resultados operacionales positivos, generando un EBITDA superior a un billón de pesos, dejando atrás los efectos complejos de los embates climáticos, regulatorios y contractuales que se vivieron en 2015, producto del fenómeno de “El Niño”, la falta de abastecimiento de gas y el desarreglo regulatorio del sector eléctrico. Destacamos la labor del equipo de Celsia en la eficiencia, contribuyendo así a implementar mejoras y proponer modificaciones regulatorias. Adicionalmente, Celsia avanzó de forma positiva en la estructuración de su plataforma complementaria de innovación, encaminada hacia la exploración de energías renovables, principalmente solar, y un atractivo conjunto de nuevos modelos de negocios en incubación alrededor de la generación distribuida, que representan una mirada fresca a una industria en constante evolución.

En concesiones se seleccionaron aquellos proyectos más atractivos y se consolidó el control sobre ellos, con participaciones que permiten desarrollar el modelo de negocio y fortalecer las operaciones sinérgicas generadoras de valor. Durante el año se avanzó también en la desinversión programada de aquellos activos no relacionados con los negocios principales, lográndose rotar eficientemente el capital invertido. En el 2016 se alcanzó el cierre financiero del proyecto Autopista Conexión Pacífico 2, con la participación de la banca nacional e internacional por valor de 1,2 billones de pesos. Odinsa pasó de tener una participación accionaria de un 25% a un 79% en dicho proyecto, el cual se encuentra en proceso de construcción y espera entrar en operación en el año 2020.

Desarrollo Urbano en el Norte de Barranquilla, Colombia.

En materia aeroportuaria, las concesiones de Odinsa crecieron en tráfico de pasajeros y carga, siendo reconocidas por los usuarios y por firmas especializadas del sector. En el Aeropuerto Internacional El Dorado se continúa con las obras de la segunda ampliación por 400 mil millones de pesos, aumentando su capacidad y nivel de servicio en los muelles nacional e internacional. El aeropuerto atendió 31,4 millones de pasajeros, con una variación positiva de 4,7% frente al 2015. Movilizó 667 mil toneladas de carga, con una leve disminución de 0,6%, manteniéndose como el primer aeropuerto en carga y el tercero en pasajeros en América Latina.

Finalmente, en el frente inmobiliario el negocio de desarrollo urbano presentó una dinámica activa y cerró negociaciones por 1,8 millones de m2. La estrategia se enfocó en la optimización de recursos desde la demanda buscando maximizar el valor. Este negocio, que antes desarrollaba la filial Situm, fue integrado dentro de Grupo Argos para aportar eficiencia operativa y mantener su foco y especialización.

En lo referente al negocio de renta inmobiliaria, Pactia, que administra activos para la renta por más de 2,5 billones de pesos y un área arrendable neta de 504 mil metros cuadrados, se convirtió en Fondo de Capital Privado, lo que permitió el ingreso del Fondo de Pensiones Protección, con un compromiso de inversión de hasta 600 mil millones de pesos, habiendo realizado en el 2016 un primer aporte de 165 mil millones de pesos. Esto brinda flexibilidad para financiar el plan de expansión.

En la siguiente página encontrará las cifras y logros específicos de cada negocio.

Argos es la compañía de origen colombiano con más activos en Estados Unidos.

Permite abastecer estados como Virginia, Nueva York, Nueva Jersey, Maryland y Washington D.C., entre otros.